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viernes, 2 de noviembre de 2012

Trinxat





"El que m'entusiasma de debò és un llibre que, quan l'acabis de llegir, et faci ganes  de ser amic íntim de l'autor que el va escriure per poder-li trucar per telèfon sempre que et vingui bé. No passa gaire sovint, però".

"El vigilant en el camp de sègol" (pag. 28)
J.D. Salinger.





"Escribir es una especie de exhibicionismo en privado. Y también una extraña soledad y el deseo de tener una especie de conversación con la gente pero sin una gran capacidad real de hacerlo en persona".

David Foster Wallace





"...así el poeta de la Segunda Antigüedad prefirió perder el puesto rector del pensamiento social antes que incluir en su repertorio aquellas ideas que podían ser las mismas para un hombre que para otro, que se pretendían comunes a toda la humanidad por su condición exclusivamente racional y que habían de constituir el punto de partida de la actividad filosófica y científica. No pararía ahí la cosa: no sería tan solo una reducción de su mercado y de su publico, una amortización de su cometido social y la pérdida de un privilegio y un monopolio. A partir de aquel momento, determinados productos de su pensamiento habrían de quedar arrinconados para siempre y sustituidos por unos sucedáneos de mayor aceptación"
                                                 
 "La deuda de la novela hacia el poema religioso"
  Juan Benet (1977)   

                                           

jueves, 4 de octubre de 2012

Juan Benet & William Faulkner










 

Un apunte sobre la novela moderna:

"La historia de la novela es un proceso de limpieza y reducción hasta esta novela moderna tan poco extraordinaria pero tan cercana y palpitante. Esta radicación terrenal, real, humana, cercana, era la piedra angular del novelista; quizás el único dominio estrictamente suyo y característico: el contar o poner ese algo en el mundo de todos nosotros. Otro escritor -el Kafka o el surrealista, el utópico, incluso el Camus en La Peste- necesitaba crear su propio mundo para su desarrollo humano porque la situación que él precisaba no podía darse en éste de aquí abajo; y así en otro lugar se lo creaba el mismo, regido por su voluntad creadora y la libertad de pensamiento, y donde el desarrollo humano (elemento imprescindible) quedaba alterado en comparación con el existente, extendido a nuevas dimensiones. Cuando incluso se pierde este desarrollo humano nace una forma abstracta, categoría intelectual de una belleza pensada... Faulkner, pues ha dado la vuelta a la novela. Ha creado un mundo, lo mira, lo describe, lo abre y lo deja como en una mesa ante nuestros asombrados ojos como una prueba definitiva que él ya conociera. Al escribir, Faulkner se coloca en una existencia fuera del tiempo y del mundo, mirando hacia él con su ojo intemporal" 

Juan Benet: "Una Biografía Literaria" 2007